Al fin, pese a todos los problemas surgidos, derivados en gran parte de la escasez de tiempo, y contra la voluntad de D. Antonio Gabaldón, esta semana la UPCT se cubre de gorda gloria y celebra las que deberían ser sus fiestas grandes, aunque las de civiles no le anden a la zaga: Las fiestas de San José, casi un mes después, pero, como dice el proverbio, más vale tarde que nunca.
El programa al completo con todas y cada una de las actividades se puede ojear por ejemplo aquí, pero lo más destacado os lo va a resumir el nene ahora mismo: Ruta etílica, fiesta nocturna, y paellas.
La ruta etílica, o ruta turística nocturna por Cartagena, según con quién se esté hablando, consiste en un recorrido por los puntos de interés más importantes de la orografía cartagenera: sus bares. Así, el martes, mañana a día de hoy, se contempla el siguiente programa de eventos:
-De 1900 a 2000: En la Cantina de Antigones, o Antiguones, como más te guste (¡ojo! no en el Casa Paco, que luego siempre hay algún despistao), caña con tapa por un pavo. A esto es recomendable llegar pronto ya que la tortilla de guisantes que siempre sobra para el final está bastante asquerosa…
-De 2000 a 2200: En Hípica (campus Alf. XIII), caña con tapa por otro eurillo.
-De 2200 a 2300: En el Patrick’s (Paseo Alf. XIII), lo mismo de antes.
-De 2300 a 0000: En el Moratas (este no tengo ni idea de dónde está, supongo que no tendrá nada que ver con el Morata de Murcia y su pulpito güeno) bien lo mismo de arriba, bien cubata por 3 €
-De 0000 a 0100: En San Glorio (cerca de la Calle de los Pijos), caña (esta vez sin tapa) por un lurio, o cubata por tres de ellos.
-De ahí para adelante: En Coyote (el puerto, vaya), tercios a dos y cubatas a cuatro becerros.
A mí me encontraréis en Hípica, Patricks, probaré el Morata, pero no creo que llegue mucho más allá, ya que al día siguiente tengo un test (Maldita Bologna, maldita Bologna…).
El siguiente evento de interés turístico regional ocurre la noche del jueves, en la que mantendremos una bella convivencia en la explanada de enfrente de mi escuela (la de industriales, para más señas), aderezada como es de suponer por ingestas alcohólicas moderadas o no. Huelga decir que también honraré dicho lugar con mi presencia.
Y al día siguiente, evidentemente con las gafas de sol puestas para no morir por la resaca el intenso sol que esperamos luzca, en el mismo lugar tendremos las paellas. Es decir, que el que quiera y haya pagado por su camiseta de este año se come un platico de plástico lleno de paella revenida y gacheada y el resto hacemos barbacoa. Si se puede hacer en el lugar, que, según se oye por ahí, se puede; si no, tendremos que buscar otro emplazamiento.
Aunque no estaba previsto y no tiene nada que ver con la UPCT, el sábado se celebrará el concierto de los Lendakaris Muertos del que ya hablé hace poco, que servirá como fantástico colofón a la semana festiva.
Y para mí el interés de las fiestas acaba ahí. Podéis ir al ciclo de cine screener, al comeflanes, o a la LAN Party, pero lo más importante y a donde sí deberíamos ir todos (yo espero ir), a pesar de que por algún retorcido capricho del destino haya caído esta semana, es a donar sangre: mañana, pasado y al otro; martes miércoles y jueves: industriales, teleco y civiles. A pesar de la peregrina elección de las fechas, trataré de donar una poca el miércoles por la tarde. Es lo que tiene ser cero negativo.
Así que, sin extenderme más, espero que esta semana sí que vayáis a la universidad, aunque no sea a clase precisamente.
¡Saludos!