Como saben bien los que me conocen mejor, últimamente me he convertido en un yonki de las series, sobre todo de las americanas. Quizá sea porque, hoy por hoy, nos hallamos en la era de las series, con un declive del cine cada vez más patente (sólo hay que ver la imaginación que derrocha Hollywood con sus últimos estrenos, todos refritos, segundas, terceras, cuartas, quintas partes, etc.). Quizá sea por la disponibilidad casi inmediata de los episodios para descargar gracias a nuestros amados amigos Bittorrent, Pando, y demás, pero el caso es que últimamente sólo me nutro de audiovisuales en raciones de 20 a 50 minutos, a lo sumo.
Pero como con todo en esta vida, es inevitable que, tarde o temprano, se manifieste el eterno problema del chocolate Nestlé: Siempre se acaba. Así, tras ventilarme en cuestión de meses Lost, Prison Break, Battlestar Galactica (MUY buena serie esta), The I.T. Crowd, y seguramente me deje alguna en el tintero, se aproximaba el día en que mi ordenador estaría vacío, a mi ávido apetito, de nuevos pedacitos de entretenimiento, de unos 350 megas cada uno.
Afortunadamente, Gorzas me salvó del tedio, una vez más. Gorzas me presentó al doctor Dexter Morgan. Gorzas ha vuelto a destrozar mi, aún en proceso de recuperación, vida social.

Aviso:
Voy a hablar de la serie. No es un spoiler pero si no la has visto y la quieres ver, quizá no quieras leer lo siguiente.
Dexter, a grandes rasgos, es la historia de un peculiar forense especialista en sangre, que se enfrenta a un asesino en serie muy cuidadoso y meticuloso, y que parece obsesionado con él. Y digo que es peculiar, porque si algo caracteriza a Dexter es su total ausencia de sentimientos y emociones típicamente humanas. Frío e impasible como el hielo, trata de mantener a los demás una cara amable y social, pero en el fondo todo le da igual. Los monólogos internos del personaje donde reflexiona sobre su situación de inadaptado son de lo mejor de la serie.
Pero no acaban ahí las excentricidades del doctor Morgan, ya que, si bien por el día es un agente de la ley, de trabajo impecable, por las noches se convierte en una suerte de vengador justiciero, que elige cuidadosamente a sus víctimas, gente que ha cometido crímenes y que, por una o por otra, no ha recibido el castigo que considera necesario, y las retira, hablando un poco a lo Blade Runner. Por supuesto, como buen fetichista de la sangre, Dexter recoge una muestra de cada una de sus víctimas.
Fin del cuasispoiler.
Y aunque aún no he terminado de ver la primera temporada, y sólo son 12 episodios (de 50 minutos cada uno, en lo que se nota que no es una serie con pretensiones de excesiva grandeza, al no tener más que 10 minutos para publicidad frente a los 15-20 que suelen ser habituales para llenar la hora de emisión), y a pesar de la desacertada impresión inicial, estoy bastante enganchado y la recomiendo a todo el que lea. Pero para verla con calma. No es una Prison Break, capaz de hacerte que veas una temporada en dos días, pero sí es bastante entretenida. Además, Ángel, un policía hispano compañero de Dexter, es un crack xD. Y la publicidad de Apple es descarada xD.
Si os animáis a probar, podéis descargar la primera temporada vía Pando, con subtítulos integrados, y aquí vía Bit Torrent (Recordad: eMule caca).
¡Saludos!