reflexiones

Aprendiendo

Tiene que ver con curiosidades, mala hostia, reflexiones. Perpetrado por Daikrieg el 2-08-2008 – ¡Vamos, di algo!

Estos días, curioseando por internet, sobre todo en agregadores de noticias y blogs, he aprendido una serie de cosas bastante interesantes. A saber:

  • No existe la palabra encriptar, es una mala traducción del inglés; los mensajes, discos, etc. se cifran. Encriptar es meter en una cripta.
  • Las fuentes son para calmar la sed. Los tipos de letra con que escribimos (Times New Roman, Comic Sans -que no!-, etc.) se llaman, precisamente tipos.
  • No existe tal cosa como un canon digital mafioso, sino que es una compensación equitativa por copia privada que se reparte a los autores. Aunque otros digan lo contrario
  • Un constructor forrado a millones se puede declarar insolvente y a nadie le parece extraño. Será que de tanto hormigón se le ha quedado un poco en la cara…

Y paro ya, porque si me pongo a hablar de crecimientos desacelerados negativos, me quedo solo…

¡Saludos!

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Nadie ha dicho nada »

Somos un problema

Tiene que ver con mala hostia, reflexiones. Perpetrado por Daikrieg el 9-07-2008 – Han dicho 4 cosas

Nosotros, los bloggers. Los que tenemos inquietudes. Los que no nos creemos lo que vende el quiosquero o lo que sale de la pantalla. Los que gustamos de buscar las fuentes, la información veraz, sin que esté apadrinada por ningún partido político de uno u otro signo, o por ninguna empresa de uno u otro sector. Y, por encima de todo, somos un problema los que lo hacemos público.

Y no hablo de mí, porque yo soy, en términos generales bastante moderado. Hablo de los cientos de miles de bloggers que se expresan libremente. Hablo de las personas que, irritadas porque una tienda les ha tratado mal al comprar, son capaces de robarle cientos de clientes, al volcar en su espacio personal sus opiniones. Hablo de las personas que, por divertirse, son capaces de inventarse una historia en un foro y conseguir que un medio tradicional la publique sin molestarse en comprobar su veracidad. Hablo de ese molesto grano en las posaderas que le ha surgido en los últimos años a la industria tradicional de la información, el entretenimiento, y el borreguismo. Sí, el borreguismo.

Porque no interesa, no, no interesa. No interesa que la gente piense, se moleste en intentar averiguar la verdad y, lo que es peor, no se crea de buenas a primeras lo que le escupen los medios. Porque eso es peligroso. Porque crea mentalidades libres. Porque una sociedad de individuos Alfa-más no es rentable. Tiene que haber Betas, Gammas, etc. Porque si no, nadie se enriquece. Una sociedad de espíritus críticos es mucho más molesta de manejar, engañar, manipular y desplumar que una bien organizada, estructurada y parcelada por los de arriba.

Así que de eso se encargan los de siempre. Desinformando, difamando, y denunciando. Las tres D, lo podríamos llamar. El shock and awe de la vida civil. El ejemplo más palpable lo tenemos en esa sociedad gestora de dineros que tan bien nos cae a los internautas:

-Desinformando, porque no paran de quejarse allá donde les dejan de que pierden dinero, de que compartir archivos es delito, de que la mal llamada piratería está hundiendo la música, etc, cuando hay más artistas, más discos, y más conciertos que nunca.

-Difamando, porque no se cansan de llamarnos piratas, ladrones, pendejos electrónicos, en todos los medios que pueden. Ahora, que como les mires mal a ellos, te denuncian por un decimonónico derecho al honor que se antepone a la lógica y a la realidad.

-Y denunciando, bueno, eso ya es harina de otro costal, porque si una juez que ni siquiera sabe qué es un post o un comentario encuentra culpable a un empresario por las opiniones que terceras personas escribieron en su página personal, apaga y vámonos. El día menos pensado alguien escribirá moros no en mi edificio y nos meterán a todos en la cárcel por racismo. Y por no tener en cuenta a las moras, faltaría más. Ministerio de Igualdad, que ya podía igualarse a cero y despejarse…

Pero, ¿alguien hace algo? Ni siquiera nosotros hacemos algo. Sí, escribimos en nuestros blogs. Sí ,nos quejamos en el menéame y le damos puntos negativos desde nuestro cómodo sillón al que dice que trabajar 65 horas puede venir bien si hay crisis, que si la mayoría de los españoles cree en el catolicismo que los dejen en paz, y etcétera etcétera etcétera. La Europa Soviética de los veintinosécuántos nos da igual, pero la Eurocopa nos mantiene en vilo. Porque esa es otra.

Precariedad, crisis, o como coño la quieran llamar, directivas europeas propias de una dictadura,  propuestas de vigilancia orwelliana de internet, y nadie, en el Mundo RealTM hace nada. Un tío mete un trozo de cuero inflao entre tres palos pintados y hay más gente y haciendo más ruido en las calles que cuando lo de Miguel Ángel Blanco. Sí, no me gusta el fútbol. Pero me gusta menos la indiferencia.

Perdonen mi pataleo, pero creo que tenemos ese derecho desde el Siglo XVI o por ahí. Y no se preocupen. Sigan mirando sus televisores. Ya habrá otros que piensen por ustedes.

¡Saludos!

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Han dicho 4 cosas »

De los toros, las fiestas, y las torturas

Tiene que ver con mala hostia, reflexiones. Perpetrado por Daikrieg el 7-06-2008 – Han dicho 2 cosas

Ayer por la mañana todos los diarios (¿Todos? ¡No! En un pequeño rincón de la Galia…) abrían sus ediciones con la misma noticia: José Tomás, por lo visto un torero bastante famoso, volvió a los ruedos después de nosécuántos años y ejecutó una excelente labor. O eso dicen los entendidos. Inmediatamente se disparan los resortes: los que están a favor, los que están en contra, manos convulsionadas de contertulios reconvertidos en periodistas se agitan en direccion a otros como ellos en los programas de esta tele nuestra de garrafón, y Belén Esteban defiende con mucho salero farlopero la gitana y el torero como representantes de este país, que no se dice este país, se dice Españñia. O, al menos, es lo que se intuye en una precipitada sobremesa con la tele de fondo, a la que realmente nadie le presta mucho caso. Ningún periódico abrió el lunes reseñando la apoteósica actuación de Metallica en el Electric, y yo creo que fue más gente que al colega este. Claro que no fue el rey.

Los toros, pues. La fiesta nacional, según unos. Torturas y matanzas, según otros. Un calor de la hostia en la plaza a las cinco, según todos. Y carnaza para rellenar programas, páginas de periódico, páginas de internet, revistas, panfletos, etc. Lo de siempre. Mientras tanto, el Brent a 138 dólares y subiendo, y la patronal de los transportistas amenazando con dejar al país sin suministros. Pero de lo que habla todo el mundo es de las 4 orejas de José Tomás. No de las suyas, se entiende, sino de las que cortó.

¿Y dónde me posiciono yo? Pues ni en un lado ni en otro, sino en medio. Yo entiendo que hay mucha gente a la que le gusta el toreo, a fin de cuentas es algo con salero, arraigado en la tradición de la España más castiza, y, seamos serios, un hombre se juega la vida cada vez que se planta delante de un mamotreto de esos con cuernos. Y también entiendo que haya mucha gente a la que le repugne el toreo, a fin de cuentas el ver a un bicho agonizante, torturado poco a poco hasta la muerte para jolgorio y regocijo de los señoritos que puedan pagar una entrada, no es muy agradable desde mi punto de vista.

Y luego empiezas a buscar por internet y te empiezan a llegar correos de esos Fwd: Qué fuerte de que si al toro, antes de torearlo, le afeitan los cuernos, le ponen vaselina en los ojos para que no  vea (Qué grima, por diox!), le meten un palo por el culo y dan vueltas, y no sé qué mil cosas más, que uno no termina de creérselas del todo, pero algo queda. Y un montón de americanos desnudos con cuernecitos en la cabeza manifestándose en nombre de una organización con un nombre del que nadie les avisó, por lo visto, que en español (o castellano, como prefieran), suena bastante mal.

Como omnívoro que soy, aunque con cierta tendencia hacia el carnivorismo, no encuentro reprobable moralmente la muerte de animales con fines gastronómicos. De hecho, el vegetarianismo me parece contra natura, y sobre todo el vegetarianismo moral, pero esa es otra historia. Y tampoco veo con malos ojos el celebrar la muerte de un animal, siempre que después con su carne se hagan filetes, ni que el ejecutor, en lugar de ser una escopeta (o lo que quiera que se emplee), sea un fino sable de manos de un solo hombre. Pero ahí acaba lo que no veo mal. Pinchar al morlaco continuamente en el costado, bien con pequeños pinchitos, bien con pinchitos gordos y a caballo. El porcentaje de veracidad que se halle en esas historias truculentas de toros maltratados antes de salir al ruedo, sea el que sea. La competencia desleal, vaya.

Cojan al toro del establo y pónganlo en una plaza, con un hombre delante, con capote y espada. Y dejen que tenga una muerte digna, honrosa, celebrada, e incluso artística, si se ponen. Y hagan filetes con su carne. Pero jueguen limpio. No lo pinchen a mitad. No lo torturen antes o durante el show. Pocos de nosotros podemos decir que el rey irá a presenciar nuestra muerte, pero igualmente a pocos de nosotros nos clavarán pinchos de colorines antes de morir.

Sólo un hombre delante del toro, con una espada. Sin ayudas. Y sin trampas. Entonces sí que iré a los toros. Cuando la muerte del toro sea digna. Y cuando el que esté delante de él, se juegue la vida, de verdad de la buena.

De otra manera, es como tirar cristianos a los leones. Si es que se puede decir cristiano en este país.

¡Saludos!

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Han dicho 2 cosas »

Autobuses para todos

Tiene que ver con Murcia, chorradas, mala hostia, reflexiones. Perpetrado por Daikrieg el 29-05-2008 – Han dicho 2 cosas

Leo esta mañana en La Opinión que los autobuses de línea de la Región (de Murcia, se entiende) van a ser gratuitos todos los domingos de Junio. Pues mira qué bien, exclama uno, ya no tengo excusa para no ir a la playa o a Jumilla a tomarme un vinillo. Además, así a lo mejor conseguimos que la gente se acostumbre a usar el transporte público y se deje ya de comprar el pan en coche. Pero luego uno se apura el café, le pega el último bocado a la tostada, y entonces se pone a pensar… ¿de verdad es esto una buena idea?

He aquí mi pronóstico de lo que va a ocurrir si la mayoría de la gente se entera de la oferta (y cuando se trata de cosas gratis, aquí hasta el más tonto hace relojes), desde tres perspectivas diferentes. DISCLAIMER: Todo esto es en clave humorístico-ácida, derivado de mis maravillosas experiencias con el transporte público en todas sus variedades.

Personajes:

1 – El brik… El chavalete de 20 y pocos años (que seguramente trabaja pero no gana 1000 euros) con un Bolcsbaguen Golfo desde los 18 y al que poco a poco se le está olvidando cómo se anda, pero va al gimnasio varias veces por semana. Se entera de la movida esa de los autobuses y decide irse a pasar el domingo con su churri a la playa.

2 – El honrado padre de familia con mujer, perrico y dos hijos que se entera de esto leyendo el Marca y, tras comentarlo en casa, se ve obligado a planificar un domingo playero, le guste o no.

3 – El estudiante que, como el nene, no tiene carnet de conducir ni vehículo propio, y que por tanto, depende del transporte público o de sus compañeros motorizados caritativos, que lleva deseando que empiece el buen tiempo para pasar algún día en la playuja.

Quizá no sean los perfiles más representativos de la sociedad actual, pero son bastante gráficos. He aquí lo que sucederá cuando, este domingo, se dirijan a la estación de autobuses a coger el Giménez García cochambroso de turno que los tenga que llevar a la Manga (o lo que sea).

Autobús petado (y 2)

Y aquí los buses no eran gratis, con lo que….

1 – Tras llegar en coche a la estación y aparcar donde los taxis, el chavalete se encuentra con que la última vez que vio tanta gente junta delante de una ventanilla fue cuando… bueno, la verdad es que ni se acuerda (Algo así como cuando se supo que al entrar en vigor el CTE obligaría a los promotores de viviendas a montar instalaciones para energía solar; se montaron unas de agüita en las ventanillas de urbanismo para que no les pillara el toro). Con las mismas, y viendo que cuando lo vayan a atender ya se le ha pasao la hora de la marinera, se monta en el coche y enfila a la playa, emitiendo 200 g/Km de CO2.

2 – A ver quién le dice que no a los hijos después de llevarlos equipados con bañador, pelota de Nivea, y gafas de bucear… por la calle. El calor reinante en la estación de autobuses un domingo de junio, avivado por la aglomeración provoca una lipotimia a la madre de familia, dando al padre la excusa perfecta para no tener que malgastar varias horas de su vida esperando un trozo de papel con un número. Los niños lloran y se quedan sin playa. El padre suspira de nuevo, y se compra el Marca.

3 – Con el bañador debajo de los pantalones poniendo en peligro su virilidad, y los bambos por cualquier chancla, el nene llega a la estación de autobuses de la mano de su neverita de Estrella Levante y se encuentra… que toda la gente que no tenía pensado salir de su casa así cayeran bombas está haciendo cola delante de una señorita que ni se podía imaginar que cabía tanta gente en la estación de autobuses. Para colmo, a mitad de la cola, se acaba el papel térmico de la impresora y los billetes pasan a ser trozos de papel higiénico con el sello de la empresa. Cuando tan solo quedaban 5 o 6 personas en cola, se acaban los billetes. ¿Pero cómo que se acaban, señorita? -Sí, ya no cabe más gente. -Pues pongan otro autobús, es su obligación si yo quiero viajar, ¿no? Ante las pobres excusas de la señorita, que con boca pequeña acierta a decir es lo que ha dicho mi jefe, que si no perdemos dinero… comienzan los gritos en la cola, revuelta social, agitación ska y cuando menos te lo esperas los contenedores de al lado de la estación están ardiendo y los coches volcados al grito de ¡¡Queremos playa gratis!!. Se declara el estado de excepción y la consejería aprovecha para subir el precio de todos los transportes públicos más todavía, alegando que como los domingos es gratis…

Evidentemente todo esto es pura ficción cinematográfica-almodovaresca, y no va a ocurrir (espero). Pero algo me dice que va a ser difícil coger un bus los domingos de este mes. Y que los grandes perjudicados vamos a ser los de siempre. Como siempre.

¡Saludos! Y recuerden: usen transporte público siempre que puedan. A veces, hasta las cosas salen bien, y todo.

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Con que la obsesión por los gatos no es sólo cosa de unos pocos

Tiene que ver con chorradas, fotos, reflexiones. Perpetrado por Daikrieg el 3-04-2008 – Algo han dicho

Andaba registrándome en Stumbe upon, ese servicio de siyanosabesquéhacercontutiempo recomendación de webs en función de puntuaciones de los usuarios cuando, al ir a marcar mis temas de interés, me encuentro esto:

Gatos por todas partes

En fin. Yo los sigo odiando (pero que conste que es porque ellos me odian a mí), por mucho que a Rigo, Dani, y demás les sigan volviendo sexualmente activos locos.

Por cierto, escribo esto desde WordPress 2.5. Si aún no habéis actualizado, hacedlo. Merecen mucho los 5 minutos que pierdes al hacerlo.

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Algo han dicho »

Del debate ese

Tiene que ver con eventos, reflexiones, yo mismista. Perpetrado por Daikrieg el 26-02-2008 – Han dicho 2 cosas

No me gusta Zapatero como político. Le falta algo. Pero me ha encantado en el debate. Claro que igual es porque Rajoy no me gusta ni para kioskero.

Quizá ayudado por el patetismo de su ¿oponente? (¿es justo decir eso de un debate?), el cual se ha dejado atropellar una y otra vez, he comprendido por qué el líder del PSOE va a arañar muchísimos votos estas elecciones: con tal de que no salga el papanatas de Marianico, al que a partir de ahora voy a apodar el corto. Es cierto que gran cantidad de los votantes de ambos partidos mayoritarios vienen del clásico mal menor, del mejor este que el otro, pero es que no es para menos. Menudo circo.

No sigo ni al PP ni al PSOE, aunque ideológicamente me encuentre más cerca de estos últimos (sin llegar a formar parte de esa masa de malmenoristas de la que hablaba antes), y el bipartidismo de facto que impera en este país (o lo que sea, que no quiero ofender a nadie), como en general todos los de factos, me revienta. Pero una cosa está clara: ZP se mueve como pez en el agua en las intervenciones públicas. O bien, repito, su adversario se mueve tan mal que parece él un prodigio. Pero el show de esta noche, porque así califico yo este despropósito, ha mostrado a un candidato seguro de sí mismo y de lo que ha hecho, consciente de sus errores y más preocupado por dar mucho dinero a todo el mundo y escurrir el bulto de temas más gordos, y a otro que muchas veces tenía el aspecto de no saber qué hacía ahí. Mientras que Rajoy comenzaba todas sus intervenciones arrojando a la cara los errores del gobierno socialista del PSOE, su contrapartida se las guardaba para el final. Prácticamente todos los turnos que ha cerrado Pepelu lo ha hecho guardándose su último cartucho preciosamente en la recámara para, casi cuando el moderador ya le quitaba la palabra, descargárselo a quemarropa a Mariano, dejándolo más de una vez con la cara hecha un poema.

Me ha parecido penoso, eso sí, el tratamiento que en el espacio de dos horas se ha hecho del diezmo digital, apenas una mención a Sabina y Serrat casi al final del todo, tanto por uno como por otro candidato, y en general lo poco que se ha hablado de nuevas tecnologías y lo mucho que se ha hablado de Aznar, Almunia, González, y demás reliquias de museo. Aunque, qué demonios, esos sí que eran buenos políticos, y no lo que tenemos ahora.

Aunque releyendo esto antes de publicarlo pueda parecer que desprende un cierto tufillo a Grupo Prisa, la verdad es que un candidato que termina su intervención con un Buenas noches y buena suerte, al más puro estilo George Clooney (¡Que no! ¡Que era Edward Murrow!) me convence mucho más que uno que no para de repetir las muletillas de su jefe (porque he perdido la cuenta de los mireustés que ha podido soltar Marianico), que más que sucesor parece admirador de nuestro bigotón favorito. En fin…

Por cierto, grandiosa la teoría del cálculo unificado zetape’ s way: “Quinientos mil entre cero da infinito”, y se queda tan pancho.

A mí, Matlab me dice Warning: Divide by zero. Pero bueno, dudo que alguno de estos personajes sepa qué es Matlab.

¡Saludos!

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Que vote, dicen

Tiene que ver con eventos, mala hostia, reflexiones. Perpetrado por Daikrieg el 18-02-2008 – Algo han dicho

Que vote, me ha dicho uno hoy saliendo de la universidad. Que votemos, que los jóvenes no votamos nada, oye, se ve que con tanto botellón botelleo, tanta fiesta y tanto poco estudiar no nos damos cuenta de que también contamos. Y me ha dado un montón de folletos impresos a todo color en papel del bueno, uno de los cuales incluso llevaba un rasca y gana que, en un alarde de ingeniería publicitaria-propagandística, no revelaba el eterno sigue jugando cuando lo rascabas, sino que simplemente rezaba VOTA. Que vote, dicen. De que todos podemos participar. De que una persona, un voto.

Y una mierda, digo yo.

La mejor urna

No sé de dónde saqué esta imagen, pero es la mejor urna posible

En la escuela siempre te explicaban la Ley d’Hondt en sociales. Y no la entendías, efectivamente, pensabas que, bueno, que era algo que estaba ahí, que total si le dedicaban tan poco espacio en el libro y encima el profe decía que no lo preguntaba, pues que qué mas daba. Ponías alegremente un ¡No! bien grande en el márgen, al lado del nombre de una de tus primeras churris en un corazón, y te enfrascabas en el apasionante mundo de los sectores primario, secundario, y terciario (o sector servicios).

Han pasado muchos años, y has descubierto que, efectivamente, aquel ¡No! al margen estaba muy pero que muy bien puesto. Porque la Ley d’Hondt es una indecencia. Hay quien dirá que es necesaria, que es un métedo de mantener la representación, que si no habría mucha confusión, y de acuerdo en que probablemente haya que aplicar algún tipo de ajuste a los escrutinios, pero que no me vengan a decir que una persona un voto. Que me digan un vasco, 6 murcianos. Uno de Pozo Estrecho, 3 del barrio del Carmen. Porque es así. Un ejemplo: comparen el número de votos y el número de escaños del PSOE y de IU en las elecciones de 2004 (no tengo nada ni a favor ni en contra de estos dos partidos ni de sus votantes, simplemente son dos ejemplos extremos)

PNV: 420.980 votos7 diputados
IU: 1.284.081 votos5 diputados

¿Cómo? A ver, no puede ser… 420 entre 7… 1284 entre 5… ¡anda! ¡Si los votantes del PNV pesan como 4 veces más que los del IU! (los datos están sacados de aquí, recomiendo leer el artículo entero)

Ese es uno de los motivos por los que las elecciones me queman la sangre. El otro es la carencia de políticos. Porque políticos, políticos, de los buenos, como los que había cuando yo no sabía pronunciar la palabra política, ya no quedan. Tienes dos partidos, y la mitad de los votos de cada uno son de gente que no quiere votar al otro, y luego un montón de partidillos pequeños rebaña-subvenciones que equivalen a pasar tu voto por una trituradora de papel.

Total, que creo que voy a mandar una loncha de salami o un trozo de papel del culo con zurraspa incluida en el sobre del voto por correo. Cuando merezca la pena votar a alguien, lo haré.

¡Saludos!

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Otra de Antena 3

Tiene que ver con mala hostia, reflexiones. Perpetrado por Daikrieg el 30-01-2008 – ¡Vamos, di algo!

Como sabrán los que me conozcan un poco, o se metan de vez en cuando aquí y lean el siempre cambiante subtítulo de mi pequeño espacio, en mi casa no se ve la tele (aunque ahora mismo campe a sus anchas una Sony Bravia por el salón, cosas de mis padres :-P). Pero, por una serie de circunstancias, hoy he comido viendo televisión. Bueno, no, viendo Antena 3. Y tras una tanda decentemente larga de anuncios, una de las razones por las que apagué la caja tonta ha ofuscado mi espacio visual: un publicomercial de esos, o como se llamen, en los que jóvenes (y jóvenas, al 50 %, que si no siempre alguien se enfada) tremendamente felices de tener un dispositivo de comunicación remoto entre sus manos se maravillan de todo lo que algo llamado Club Zed (me niego a enlazarlo, si lo hacen ustedes, háganlo con rel=”nofollow”) puede darles por sólo cero treinta [sic.]: increíbles y románticos poemas (“pero qué detallista que eres”, o algo así, lisonjeaba una de las felices (y falaces) actrices a su compañero cuando hacía las paces con su novia enviándole un SMS prefabricado con poesía de la buena), apasionantes juegos (¿Bolos? ¿En el móvil?), etc. Todo ello, a ojos inexpertos, ya hace sospechar de timo, pero cuando se investiga un poco, hace sentenciar y condenar.

Bien, pues ni diez minutos más tarde, en el fabuloso y veraz informativo de la tarde, un alarmista presentador avisa de las amenazas de los clubes de mensajes premium, la letra pequeña que de tan pequeña ni se lee, y del engrose de veintitantos euros que puede suponer a la ya de por sí artificialmente abultada factura mensual de nuestro teléfono móvil. En efecto, en el anuncio que su misma cadena había emitido un par de bocados antes, yo no he visto letra pequeña por ningún sitio. Sólo unos pocos matices en la, por otro lado, cuidadísima y verosímil representación de los personajes del anuncio me ha hecho sospechar que intentaban venderme algo.

Porque, seamos sinceros, si tuvieras la posibilidad de reconciliarte con tu churri o de pasar tremendas horas de diversión, y chatear por el mésenyer todo el día gratis (o eso decían), ¿no estarías constantemente hablando de ello con tus amigos, y os pondríais todos a presumir

Pues eso. Por cero treinta, hoygan.

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