Está ocurriendo
Tiene que ver con mala hostia, reflexiones. Perpetrado por Daikrieg el 17-05-2011 – Han dicho 2 cosasNo recuerdo cuándo, ni al calor de qué, surgió esa consigna en mis círculos habituales. Está ocurriendo. Quizá fue en vísperas de un concierto, de marchar de viaje o de la aceptación de la beca Erasmus. En cualquier caso, estos días cobra significado, más que nunca, el que digamos que está ocurriendo. Porque hemos visto cómo en menos de tres meses, un colectivo independiente, al margen de grandes partidos, sindicatos, asociaciones y medios plenipotenciarios, ha movilizado, organizado, y, por encima de todo, motivado y hecho despertar del atontamiento a gran parte de la sociedad española. Sin consignas rancias, sin publicidad disfrazada de información en televisión, sin autobuses a Madrid para toda la familia, bocata gratis, abanico y soflama torticera incluida. Hemos visto cómo, pese al silencio casi estricto, vergonzoso, manipulador y totalmente intencionado de los medios llamados por sí mismos tradicionales, el seguimiento a pie de calle ha sido absoluto. Ya no se ven silbatos y panfletos en las manos de los manifestantes, se ven cámaras y smartphones, con los que se atestigua el éxito y se desmiente el infundio. Ya no hay guerras de cifras entre Protección Civil y la Policía, ya no se desprestigia la imagen en una cadena y se ensalza en la siguiente. Ahora somos nosotros los que gestamos, ejecutamos, e informamos. Ya sabemos que el manifestante perroflauta, borroka o alborotador es un señor en paro, una madre con hipoteca, o un licenciado en busca de un futuro.

La sociedad ha salido a la calle, en toda España, espontáneamente. Personas de distinta condición, procedencia, e ideario han enarbolado el Si vas a volver a elegir para que te gobiernen a los mismos que te han llevado a esta situación, piénsatelo dos veces. Ese, y solo ese, es el espíritu de #nolesvotes. Y esa, el hashtag, es la forma del nuevo activismo. La chapa, la camiseta, el panfleto, son herramientas, al igual que el periódico o el noticiero, de la generación que vivió la transición (y me disculpen la t minúscula). Las nuestras serán los tweets, los posts en blogs y redes sociales, las grabaciones subidas a Youtube en las que se atestigüe la respuesta de los que no entienden lo que está pasando, de los que asumen que si no eres del Madrid, eres del Barça, si no eres del PSOE, eres del PP, y si no eres del País, eres del Mundo; de los que no entienden que no nos afecta ya ver la ciudad empapelada de sus caras de lobo disfrazado de corderillo u oírlos en vacuos discursos autocomplacientes, no pensamos votarles, ni para que salgan, ni para que no salgan los otros.
Hemos visto cómo en España se ha desalojado a un grupo de personas por sentarse pacíficamente a reclamar sus derechos en una plaza, cómo los de siempre han tirado balones fuera, enturbiado la imagen y restado importancia, cómo se han inflado otros sucesos en pantallas, redacciones y platós, con la turbia esperanza del que tiene miedo, del que no entiende a ese monstruo en que se convierte la masa cuando se moviliza, se mueve y se motiva, del que está acostumbrado a tenerlo todo bajo control y no entiende que no se puede evitar que un puñado de arena se escurra entre los dedos. Aunque esta vez, en vez de granos, sean tweets, posts, y vídeos en youtube.
Ánimo a todos desde la fría Dresden, sabéis que si estuviera allí, no estaría escribiendo esto con la garganta rota del resfriado, sino de haber gritado en la calle con vosotros.
Constitución española de 1978:
Artículo 1.
1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
Artículo 9.
[…]2. Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.
3. La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos.
Artículo 21.
1. Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará de autorización previa.
Saludos. Y no les votes!
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Justin, allá en tu casa, esté donde esté, este Wacken no habrría sido una brroma sin ti.