Imagina que eres un seguidor de un grupo al que no has podido ver en su última actuación estelar en, por ejemplo, el Sonisphere que está teniendo lugar ahora mismo en Madrid. Ahora imagina que quieres informarte de lo que ha pasado, de qué tal han tocado, qué canciones, qué ambiente ha habido, etc. Una opción es irte, el lunes, al kiosko, y comprarte por un euro y pico un fajo de papeles que huelen mal, impresos en blanco y negro, que se desmonta al leerlo, y en el que, con suerte, encontrarás una columna dedicada a todo el festival. También puedes buscar por televisión, y, con un poco de suerte extra, encontrarte un seguimiento como el de Rock In Rio, salvo que no lo encontrarás porque Sonisphere es un festival de calidad, no un Rock in Rio.
U otra opción es meterte a internet, pasar un par de minutos en motores de búsqueda, y encontrar información de auténticos aficionados a los grupos que tocan, vídeos grabados por gente que estuvo allí viéndolo como tú lo verías y fotos que muchas veces no tienen nada que envidiar a las de los reporteros gráficos. Encontrarás al día siguiente fotos en las que sabrás quién sale, qué opina del evento, y puede que hasta una crónica o un setlist (programa). En escaso tiempo Youtube y similares se poblarán de vídeos de las actuaciones de los músicos en el escenario, y de los asistentes en el camping.
Ora rebuscando manualmente, ora utilizando herramientas como Yahoo Pipes, podrás fabricarte una crónica detallada, multimedia, interactiva y actualizada del festival, hecha por gente a la que de verdad le entusiasma, no por gente que cobra por hacerlo, y sin pagar un duro. Crowdsourcing, lo llaman. Algo así como creación de la multitud.
Ahora extrapola esta posibilidad a todas las noticias. Noticias deportivas, políticas, científicas, etc. Y encuéntrate con una jauría de gente que les va a dedicar a toda esta información tiempo y ganas, que no tiene que rendirle cuentas a ningún partido político ni empresa que le pague la publicidad (¿quién se ha metido alguna vez con El Corte Inglés en prensa o tv?), que tiene a su alcance medios cada vez más parecidos a los que usan los profesionales, y que le va a dedicar un poco de interés a esa afición que creías que no compartías con nadie, y a la que ningún medio general le dedicaría más de 30 segundos una vez al mes.
Europa y USA unieron hace unos años sus fuerzas y consiguieron llegar a las lunas de Saturno (ah, ¿que no lo sabías?). La prensa ayer unió sus fuerzas y consiguió que hasta allí se enteraran de que un pulpo había hecho no sé qué.
Si en septiembre vas a entrar a la universidad, hazte un favor y no estudies periodismo. Puede que cuando salgas descubras que te has preparado para una profesión que ya no existe.
Saludos!