El cuidado de las baterías
Tiene que ver con electrónica e informática, mala hostia, tutoriales. Perpetrado por Daikrieg el 28-06-2009 – Han dicho 2 cosasMi hermano se compró un móvil nuevo ayer. Y se lo volvieron a decir. Junio de 2009 y todavía estamos con esas. La dependienta de la tienda Vomistar, en el Cortinglés creo que fue, le recomendó encarecidamente cargar y descargar completamente la batería del móvil dos o tres veces antes de empezar a usarlo, para que de este modo alcanzara su máxima capacidad. Y que dejara la batería descargarse del todo antes de volver a cargarla.
No. Rotundamente no. Y veamos el porqué. El porqué de estas indicaciones contraproducentes, anacrónicas, y que el noventaytantos por ciento de comerciales de electrónica hacen cuando se trata de móviles, cámaras, e incluso portátiles. Esa inercia es uno de los principales motivos de que cuando alguien que no está mínimamente enterado del asunto pasa más de un año con el mismo móvil tenga que estar recargándolo casi diariamente. No es que se haya caducado, ni puesto vieja, ni nada. Es que te la has cargado.
Las baterías tradicionales, las de toda la vida, eran de dos tipos: las de Níquel-Cadmio, o Ni-Cd (las primeras que surgieron, altamente contaminantes por culpa del cadmio pero que más ciclos de carga y descarga aguantaban) y Níquel-Hidruro metálico, o Ni-MH (menos contaminantes pero con una vida más limitada). Estas baterías tenían una serie de características nada ventajosas: el llamado efecto memoria (cargar una batería a partir de una cantidad de carga intermedia hacía que la batería olvidara que podía descargarse más a partir de ese punto, con la consecuente pérdida de capacidad), que obligaba a descargar totalmente las baterías antes de recargarlas, y la necesidad de darle una carga completa inicial (para que todas las células de la batería igualaran su nivel de carga y por tanto de descarga). Además, por supuesto, de las altas tasas de autodescarga (la energía que pierde una batería al dejarla sin uso por un largo tiempo), o las altas temperaturas que alcanzan.
Pues bien, un día llegaron al mercado las baterías de litio, de iones de litio siendo quisquillosos, una revolución en cuanto a las anteriores porque: no sufrían efecto memoria, almacenaban mucha más carga en menos espacio, la descarga es lineal, etc. Pero no llegaron con ellas los nuevos comerciales, o, al menos, los cursos de reciclaje. Y siguieron diciéndonos que cargáramos las baterías 14 horas el primer día. Y que las descargáramos del todo antes de volverlas a cargar. A una batería de litio eso es lo peor que le puedes hacer. No entraré en detalles de por qué, porque tampoco se trata de dar una clase de ingeniería electroquímica, simplemente tened estos detalles en mente:
- La carga inicial no es necesaria. Las baterías de litio son como el bombo de la primitiva, no tienen memoria.
- Descargar y cargar completamente una batería de litio la fatiga, es preferible mantenerla en un ciclo de cargas y descargas parciales. Por otra parte, una vez cada cierto tiempo, pongamos tres o cuatro meses, es bueno hacer una carga y descarga completa, para recalibrar los sensores de carga (sobre todo en portátiles). Someter a demasiados ciclos de carga y descarga completa puede hacer pensar a la batería que está rota y activar un mecanismo de bloqueo que la inutilizará.
- Al almacenarlas para mucho tiempo no hay que guardarlas completamente cargadas ni completamente vacías. Esta es otra recomendación totalmente válida para las baterías antiguas, pero negativa para las actuales. Hay que guardarlas al 40-50% de la carga (si os fijáis, es el nivle al que vienen cargadas cuando os las compráis), y a ser posible, en el frigorífico. ¿He dicho ya que se comportan mal a altas y bajas temperaturas?
- En los portátiles, el cuidado que hay que darle a la batería es máximo: porque trabajan a altas temperaturas y a grandes tasas de carga y descarga. Por tanto, no cometáis la imprudencia de tener la batería siempre puesta cuando tenéis el portátil enchufado a la red eléctrica y estáis jugando al Counter porque, si hacéis eso durante mucho tiempo, al final tendréis un precioso ladrillo de un kilo y pico con tanta autonomía como un pez fuera del agua. Mantenedla cargando o descargando, desenchufadlo de la corriente cuando ya esté cargada (esto también las mata), y si podéis, coño, quitad la batería y dejadla para cuando lo uséis de portátil. Si no hay peligro de que se vaya la luz, claro.
En general esos son los puntos principales a la hora de cuidar vuestras baterías. Si queréis más información podéis consultar la wikipedia o las numerosas fuentes mínimamente acreditadas que hay circulando por la red, como la Battery university. Y cuando os digan lo contrario en una tienda, increpadles, demonios.
Saludos!
BONUS: El comentario de Gorzas me ha traído otra pregunta a la cabez. ¿Por qué narices los teléfonos inalámbricos siguen yendo todos (95%) con pilas recargables en lugar de con flamantes baterías de litio?. Es tan ridículo…
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