¿Tú también, hijo mío?
Uno, desde que se ha hecho linuxero, LaTeXero y todas esas cosas, llega a olvidarse de determinadas situaciones. De los pantallazos azules, de las instalaciones corrompe-sistema de archivos, de los virus, del word y el excel, etc. Por eso, cuando en el laboratorio de prácticas de Comunicaciones industriales (donde por supuesto todo funciona bajo una impecable y reluciente licencia de Microsoft Windows XP + Microsoft Office 2000 y algo) mientras estamos trabajando en Labview y redactando la memoria de prácticas apareció lo siguiente, no pude evitar soltar una carcajada.
Ampliad para verla mejor, no tiene desperdicio.
Tan rocambolesca situación se dio en la realidad, la foto no está trucada, aunque lo desearía, la verdad, me siento patoso cuando manejo el word, y no digamos ya Labview ^^
Próximamente, post de verdad, con contenido y esas cosas. Estos últimos días no estoy teniendo tiempo ni para ir al WC, y cuando lo tengo, no tengo ni las ganas ni las fuerzas de ponerme a bloguear. Maldita sea, tengo que redactar la memoria de visión para esta tarde….
¡Saludos!




Recemos por un parche/crack/virus que acabe con los molestos asistentes de los procesadores de texto…
(Recordando diálogo de Enjuto Mojamuto con el explorer)