Trainspotting en la filmoteca
Me encanta ir a la filmoteca. Su bajo precio y su deliciosa costumbre de proyectar películas en versión original subtitulada compensan con mucho la escasa calidad de su proyector (o de los rollos de sus películas, más bien) y de su sistema de audio. A fin de cuentas, si la película es buena, o es lo suficientemente gafapastosa para que no importe, da igual verla en una pantalla no demasiado grande con unos altavoces más marrulleros que los que tengo yo enchufados a mi pequeño portátil (unos 30 € en el carreful, señores de la filmoteca, vayan aprendiendo).
Ayer, por una de esas extrañas casualidades de la vida, yo estaba en Murcia cuando proyectaban un filme decente (no como habitualmente, que los suelen pasar los lunes, miércoles, etc, hallándome yo en el submundo cartagenero): Trainspotting. Probablemente una de las mejores películas que he visto en mi vida, basada en uno de los mejores libros que he leído en mi vida, y basada también en una obra de teatro que no he visto, pero que seguro estaría a la altura.
Todo pintaba fantástico, dos eurillos y medio por darse el gustazo de ver, quizá por octava o novena vez, la verdad, no lo sé, esta obra maestra del cine británico, pero esta vez, en pantalla grande (o casi xD). Todo pintaba fantástico hasta que al llegar a la sala y arrellanarnos en nuestros asientos (no sé por qué se empeñan en llamarlos butacas si son casi sillones), la proyección comenzó, en perfecto escocés subtitulado… con los comentarios del director. Sí, maldita sea, se habían equivocado de archivo de subtítulos al meter el dvd en el proyector. Algo tan simple como darle dos veces al botón sub y ver que, en efecto, el cartelito de la parte de abajo de la pantalla dice: Elige la vida, elige una carrera, etc, y no: Cuando empezamos a rodar esta película se nos planteó el reto de blablablabla.
Tras un cuarto de hora, más o menos, gritos de gente en la sala y algunos espectadores discutiendo visiblemente congestionados con el encargado, la proyección se reinició, esta vez con los subtítulos adecuados. No me canso de Trainspotting (bueno, quizá de la escena del pinchazo en primerísimo plano, que me da mucha grima), y el hecho de poder verla en un cine medio en condiciones colaboró bastante en una buena noche. Para los que no pudieran venir (Guiye, dijiste que ibas a estar por allí, pero no te vi), aquí os dejo, a modo de remember, la canción más grande de toda la cinta: Think about the way, de la escena en la que Renton se muda a Londres.
¡Saludos! ¡Elegid la vida!
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Cierto, iba a ir pero entre unas cosas y otras salí tarde del trabajo. Me la veré en dvd xD
Temazo el “Think about the way”, avisa por twitter alguna vez que pongan alguna peli buena en la filmoteca de Murcia que valla yo a ver que tal está el sitio :)