Otra de Antena 3

Como sabrán los que me conozcan un poco, o se metan de vez en cuando aquí y lean el siempre cambiante subtítulo de mi pequeño espacio, en mi casa no se ve la tele (aunque ahora mismo campe a sus anchas una Sony Bravia por el salón, cosas de mis padres :-P). Pero, por una serie de circunstancias, hoy he comido viendo televisión. Bueno, no, viendo Antena 3. Y tras una tanda decentemente larga de anuncios, una de las razones por las que apagué la caja tonta ha ofuscado mi espacio visual: un publicomercial de esos, o como se llamen, en los que jóvenes (y jóvenas, al 50 %, que si no siempre alguien se enfada) tremendamente felices de tener un dispositivo de comunicación remoto entre sus manos se maravillan de todo lo que algo llamado Club Zed (me niego a enlazarlo, si lo hacen ustedes, háganlo con rel=”nofollow”) puede darles por sólo cero treinta [sic.]: increíbles y románticos poemas (“pero qué detallista que eres”, o algo así, lisonjeaba una de las felices (y falaces) actrices a su compañero cuando hacía las paces con su novia enviándole un SMS prefabricado con poesía de la buena), apasionantes juegos (¿Bolos? ¿En el móvil?), etc. Todo ello, a ojos inexpertos, ya hace sospechar de timo, pero cuando se investiga un poco, hace sentenciar y condenar.

Bien, pues ni diez minutos más tarde, en el fabuloso y veraz informativo de la tarde, un alarmista presentador avisa de las amenazas de los clubes de mensajes premium, la letra pequeña que de tan pequeña ni se lee, y del engrose de veintitantos euros que puede suponer a la ya de por sí artificialmente abultada factura mensual de nuestro teléfono móvil. En efecto, en el anuncio que su misma cadena había emitido un par de bocados antes, yo no he visto letra pequeña por ningún sitio. Sólo unos pocos matices en la, por otro lado, cuidadísima y verosímil representación de los personajes del anuncio me ha hecho sospechar que intentaban venderme algo.

Porque, seamos sinceros, si tuvieras la posibilidad de reconciliarte con tu churri o de pasar tremendas horas de diversión, y chatear por el mésenyer todo el día gratis (o eso decían), ¿no estarías constantemente hablando de ello con tus amigos, y os pondríais todos a presumir

Pues eso. Por cero treinta, hoygan.

Compartir en FacebookCompartir en Facebook Enviar a TwitterCompartir en Twitter Menéame Enviar a menéame

¡Vamos, di algo!

Puedes usar estas etiquetas XHTML para dar formato al comentario: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Al enviar tu comentario, aceptas conocer y respetar las Condiciones de uso